La Corporación Red Verde cumple con lo establecido en la Resolución 0851 de 2022, que define cinco indicadores para los sistemas de recolección y gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), con el propósito de prevenir impactos ambientales adversos.
Desde la coordinación de proyectos y alianzas, la Corporación da cumplimiento al indicador investigación aplicada y desarrollo experimental IIA mediante la implementación de iniciativas orientadas al aprovechamiento de componentes presentes en electrodomésticos, reincorporándolos en nuevos procesos productivos sin recurrir a materia prima virgen. Un ejemplo destacado es la valorización de espumas rígidas de poliuretano (PUR), utilizadas como aislantes en refrigeradores y aires acondicionados.
La creciente generación de RAEE y la ausencia de tecnologías viables para reciclar espumas PUR en Colombia representan un desafío ambiental y logístico. Este material, por su baja densidad y alta estabilidad química, ocupa gran volumen en rellenos sanitarios y carece de rutas de aprovechamiento, lo que incrementa costos de transporte y genera impactos negativos en suelo y aire.
Ante este contexto, la Corporación desarrolla el proyecto “Valorización de Espuma de Poliuretano proveniente de RAEE como combustible alternativo”, cuyo objetivo es transformar este residuo en un recurso energético útil. Gracias a su alto poder calorífico (hasta 24 MJ/kg), similar al carbón, la espuma PUR puede emplearse como combustible en procesos térmicos de alta demanda energética, como hornos cementeros o calderas industriales. Para ello, se implementan tecnologías de densificación (briquetado o peletización) que facilitan su transporte y uso eficiente.
El proyecto también contempla la incorporación de biomasa residual o carbón vegetal en la mezcla, reduciendo la huella de carbono y favoreciendo la sostenibilidad. Este enfoque integra principios de economía circular y transición energética, alineándose con los compromisos asumidos por Colombia en la Agenda 2030.
El valor agregado radica en ofrecer una solución innovadora para un residuo sin ruta definida en el país, convirtiéndolo en un insumo energético que disminuye la disposición final y sustituye parcialmente combustibles fósiles. Con alto potencial de escalabilidad, esta iniciativa fortalece la gestión responsable de RAEE y contribuye a la eficiencia energética del sector industrial.
¿Qué se ha aprendido hasta ahora con el proyecto?
- Las briquetas elaboradas con mezclas de PUR, aserrín y carbón vegetal demostraron alta viabilidad técnica y energética, alcanzando una densidad de 1,06 g/cm³ y un poder calorífico cercano a 24 MJ/kg, valores comparables a combustibles fósiles.
- El aserrín, como componente natural principal, contribuye a la generación de CO₂ neutro, posicionando estas briquetas como alternativa sostenible para reemplazar combustibles fósiles.
- El análisis térmico y elemental confirma que el material conserva una fracción orgánica útil y bajo contenido de azufre y nitrógeno, reduciendo el impacto ambiental.
- Las briquetas mostraron una buena resistencia y densidad energética, cumpliendo la norma ISO 17225 y asegurando mejor desempeño en procesos de almacenamiento y transporte.
- Reto clave: la posible emisión de HCN durante la combustión exige sistemas de abatimiento como lavado de gases o procesos alternativos como la pirólisis para garantizar seguridad ambiental y sanitaria.
- Próximo paso: avanzar hacia pruebas a escala industrial para validar el proceso, optimizarlo y garantizar su escalabilidad, evaluando además las emisiones bajo condiciones reales.